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Cuidados del Bichon
Cepillado: Para comenzar, antes de bañarlo se debe realizar un cepillado a conciencia a fin de que el perro no tenga ningún nudo, ya que si lo mojamos sin cepillar sólo lograremos enmarañar más su pelo, lo cual nos llevará a un mayor trabajo a la hora de secarlo. El cepillado previo lo realizaremos con cardina y peine, ya que la cardina no llega al subpelo del animal adulto y ésta nos da la impresión de que el pelaje está totalmente desenredado, pero cuando pasamos el peine nos damos cuenta que no es tan así y nos encontramos con una gran sorpresa al ver que este no pasa tan fácilmente como la cardina. Si vemos que hay nudos rebeldes podemos ayudarnos con una preparación de crema de enjuague y agua con la que podemos rociar los nudos para ablandarlos y facilitarnos el trabajo. Pero a no asustarse, si uno lo cepilla regularmente aproximadamente 3 veces por semana no encontrará ningún problema en el cepillado prelavado.
Baño: Cuando ya tenemos a nuestro bichon sin nudos pasamos situarlo en el lugar que hemos elegido para bañarlo, conviene previamente poner unos algodones en sus oídos para prevenir que le entre agua por ellos. Lo mojamos íntegramente y cuando ya este todo empapado, realizamos el primer lavado con un jabón blanco en pan, lo enjuagamos bien y luego procedemos a ponerle el shampoo (les recomiendo utilizar uno especial para perros de pelo blanco, el cual es muy común actualmente y lo podemos conseguir en cualquier pet shops e incluso en hipermercados), lo enjuagamos nuevamente controlando que no queden rastros de shampoo y terminamos colocando una pequeña cantidad de acondicionador o crema de enjuague para perros, la cual debemos enjuagar minuciosamente.
Secado: Una vez terminado el baño, realizamos un secado a conciencia con toallas, para luego pasar al secador de pelo, parte fundamental del baño ya que sino lo secamos correctamente la duración de la limpieza del perro va a ser mucho menor que la de un perro completamente seco. Para un buen secado recomendamos acompañar el movimiento del secador con una cardina que peine a contrapelo.
Limpieza de oídos: Luego del secado y ayudados por una pinza de depilar se le deberá sacar los pelos que crecen dentro de su oreja, a fin de prevenir una otitis, al terminar se le colocará en los oídos unas gotas de alcohol boricado para el mismo fin.
Cuidado de los dientes: Es necesario cepillar los dientes de forma regular, con una vez por semana es suficiente. Existen en el mercado pastas dentales específicas para perros. A su vez para prevenir el sarro podemos encontrar infinidad de golosinas que ayudan al cuidado dental.
Corte de uñas: Si podemos oír las uñas golpear sobre el suelo mientras camina, es que están demasiado largas y hay que cortarlas. Las uñas largas son incómodas para cualquier perro, y pueden resultar demasiado afiladas si rascan a alguien. Una uña larga tiene más posibilidades de romperse y sangrar o de hacer que los pies se abran y pisen mal. Para esta tarea utilizamos cortaúñas para perros, antes de empezar a cortar hay que asegurarse de que se pueda identificar la “carne viva”, ya que si la cortamos ésta sangrará lo que resultará doloroso para el perro y muy contraproducente para nosotros, puesto que le tomará idea al corte en ocasiones futuras y se nos dificultará la tarea. En caso de que eso pase es necesario tener a mano algún polvo cicatrizante para ponerle en la punta de la uña cortada (este detendrá la hemorragia rápidamente)
En uñas claras es bastante sencillo limitar la parte del corte, hay una pequeña parte rosada que es la carne viva, ésta se encuentra recubierta por una envoltura, el corte debe hacerse inmediatamente después de que termina la envoltura. En uñas negras es más difícil, ya que no podemos observar las distintas partes de la uña, en este caso es mejor ir cortando de a poquito.
Recorte de almohadillas: Otra parte fundamental de la higiene de nuestro perro es el recorte de los pelos que crecen entre las almohadillas de las patas. Con una tijera y mucho cuidado podemos encargarnos de esta tarea, despejaremos las almohadillas cortando todo el pelo excedente. De esta forma prevenimos la formación de incómodas bolas de pelos con restos de tierra y pasto, permitiendo de este modo que se vean las almohadillas negras y que el perro camine con comodidad.
Es muy importante el acostumbramiento del perro desde cachorro, a pesar de no tener mucho pelo para peinar, ni para cortar. Es muy útil que el perro se acostumbre de pequeños a que usted lo coloque en distintas posiciones para que el acicalado se convierta en una tarea cotidiana amena para ambos y no en un momento de incomodidad mutua.